En Melipilla, cuando trabajamos en proyectos que van desde conjuntos habitacionales hasta faenas agrícolas con sistemas de infiltración, el dato que más dolores de cabeza evita es la permeabilidad real del terreno. No la estimada desde una granulometría en laboratorio, sino la que medimos directamente en el subsuelo con ensayos Lefranc en suelos o Lugeon en roca meteorizada. La cuenca del río Maipo deposita acá materiales con lentes de arena y grava que alternan con arcillas limosas, y la conductividad hidráulica puede cambiar en pocos metros. Por eso complementamos la exploración geotécnica con calicatas exploratorias para identificar la estratigrafía antes de definir los tramos de ensayo, y con sondaje SPT cuando necesitamos correlacionar la permeabilidad con la resistencia a la penetración en los mismos sondeos. El equipo técnico opera según los lineamientos de la normativa chilena vigente y con protocolos internos alineados a ISO 17025, asegurando trazabilidad en cada lectura de caudal y presión.
La permeabilidad de campo en Melipilla define si el drenaje funciona o el agua se acumula donde no debe; el dato de laboratorio solo orienta.
Cómo trabajamos
Hace poco supervisamos una obra de drenaje profundo cerca del cerro Chocalán, donde el macizo presentaba fracturamiento moderado con relleno de arcilla. Instalamos obturadores neumáticos en tres tramos del sondaje y ejecutamos ensayos Lugeon a cinco escalones de presión. La respuesta del macizo fue variable: en los primeros diez metros las absorciones eran bajas, pero al atravesar una zona de falla secundaria el consumo de agua se disparó a valores que obligaron a rediseñar el sistema de impermeabilización. Ese tipo de hallazgos no aparecen en un perfil de laboratorio; solo se detectan midiendo in situ, y en Melipilla la combinación de roca intrusiva meteorizada con sedimentos fluviales hace que estos contrastes sean más la regla que la excepción.
El ensayo Lefranc, en tanto, lo aplicamos en suelos granulares y cohesivos a distintas profundidades, manteniendo carga constante o variable según la permeabilidad esperada. La interpretación se ajusta a las formulaciones de Hvorslev y a las recomendaciones del manual de carreteras del MOP, adaptando la geometría de la cavidad al tipo de revestimiento del sondeo. Cada prueba la documentamos con gráficos presión-tiempo y caudal-tiempo, y entregamos el valor de k en cm/s directamente aplicable a los modelos de flujo del proyecto.
Factores del terreno local
Melipilla se ubica a unos 170 metros de altitud en el valle central, pero su dependencia del agua subterránea y la presencia de eventos sísmicos como el del 27F —que generó cambios en los niveles freáticos de la zona— ponen presión sobre cualquier estructura que interactúe con el subsuelo. Un valor de permeabilidad subestimado en un ensayo de campo puede traducirse en taludes que fallan por presión de poros no disipada, sótanos que se inundan en invierno o fundaciones que pierden capacidad de soporte por saturación. En nuestra expertise, los proyectos en Melipilla que omiten el ensayo Lefranc o Lugeon durante la etapa de prospección suelen enfrentar sobrecostos mayores durante la excavación, cuando el agua aparece donde el modelo numérico decía que no. La incorporación de estos datos en la fase de diseño, junto con un análisis de estabilidad de taludes cuando hay cortes en terrenos con flujo somero, reduce drásticamente las contingencias durante la construcción.
Preguntas comunes
¿Cuándo se recomienda un ensayo Lefranc en vez de estimar la permeabilidad desde una granulometría?
Siempre que el proyecto involucre flujo de agua —drenajes, infiltración, estabilidad de taludes o control de filtraciones— conviene medir la permeabilidad in situ. La granulometría da una permeabilidad estimada para suelos granulares sin estructura, pero en Melipilla los suelos presentan macroporosidad, lentes y fisuras que solo se detectan con el ensayo Lefranc. La diferencia entre un valor estimado y uno medido puede superar un orden de magnitud.
¿Qué rango de precios tiene un ensayo de permeabilidad en campo en Melipilla?
El costo de un ensayo Lefranc o Lugeon en Melipilla varía entre $262.000 y $553.000, dependiendo de la profundidad del tramo, la cantidad de escalones de presión y la logística de acceso a la faena. Este rango incluye la ejecución con equipo calibrado, el informe de interpretación y la firma del profesional responsable.
¿Qué diferencia hay entre el ensayo Lugeon y el Lefranc en un mismo sondeo?
El Lefranc mide la permeabilidad en suelos, con la cavidad de ensayo en contacto directo con el terreno, mientras que el Lugeon se aplica en tramos de roca, aislando el sector con obturadores e inyectando agua a presión. En un sondeo que atraviesa suelo y roca meteorizada —situación frecuente en Melipilla— podemos ejecutar Lefranc en los primeros metros y Lugeon en la zona competente, obteniendo un perfil continuo de conductividad hidráulica.